El aceite de oliva recién prensado alivia el dolor

Robert Lee Hotz. LOS ANGELES TIMES. ESPECIAL
TRADUCCION: Silvia S. Simonetti

Fuente: www.clarin.com

Científicos aseguran que el aceite de oliva recién prensado alivia el dolor.
Tiene una sustancia que ejerce el mismo efecto analgésico que el ibuprofeno. Se llama oleocantal y está más presente en las aceitunas cultivadas en el centro de Italia.

Investigadores del Centro Químico Monell, de la ciudad estadounidense de Filadelfia, informaron en un documento publicado en "Nature", que el aceite de oliva recién prensado es capaz de aliviar el dolor.

La aceituna reducida a pulpa —cuyo aceite es el único de tipo vegetal que puede ser consumido sin procesar— contiene un compuesto que ejerce el mismo efecto analgésico que el ibuprofeno.

El descubrimiento de un agente antiinflamatorio natural en el aceite de oliva extra virgen ofrece una comprensión bioquímica confiable sobre los bien documentados pero asombrosos beneficios para la salud de la dieta mediterránea, que parece disminuir el riesgo de contraer cáncer, enfermedades cardíacas y otras dolencias crónicas, a pesar de su alto contenido de grasas y sales.

En la cocina del restorán Chez Panisse, ubicado en Berkeley (California), en donde los cocineros rocían, bañan y vierten 10.000 dólares en aceite de oliva extra virgen todos los meses, este nuevo hallazgo sobre la farmacología de los alimentos generó asombro, escepticismo y más de una sonrisa de profunda satisfacción.

"Siempre resulta reconfortante escuchar que algo tan bueno encierra además un beneficio para la salud", observó el chef Russell Moore, de Chez Panisse.

De todas maneras, sólo el aceite de oliva más fresco —y más caro, por lo general— cuenta con cantidades significativas de esa áspera sustancia benéfica denominada "oleocantal". Cuando se la cocina, se la destruye.

La irritante intensidad del gusto de un aceite de oliva extra virgen fresco estaría directamente relacionada con qué cantidad de "oleocantal" contiene. Los niveles más elevados (de "oleocantal") están presentes en las aceitunas cultivadas en la región de Toscana (centro de Italia y en Argentina), y los más bajos, en olivares de California.

Sin embargo, a medida que este tipo de aceites comenzaron en estos últimos años a convertirse en un artículo imprescindible entre los conocedores, algunos agricultores del norte de California plantaron olivos italianos que parecen producir grandes cantidades de "oleocantal".

Según los estudios, el "oleocantal" inhibe la actividad de las enzimas ciclooxigenasas, produciendo, en resumen, el mismo efecto antiinflamatorio del ibuprofeno. Los investigadores recordaron que la inflamación desencadena varias enfermedades crónicas.

"Cuando revisamos la farmacología, descubrimos que los efectos son idénticos a los del ibuprofeno", apuntó el investigador de Monell Paul Breslin, especialista en alimentos que ayudó a liderar al equipo de científicos que pasó dos años investigando esta propiedad química del aceite de oliva. (El Centro Monell es un instituto de investigaciones independiente, sin fines de lucro, y el estudio se llevó a cabo sin el apoyo financiero de la industria alimentaria, los importadores o los productores de oliva).

"Todo indicaría —indicó Breslin— que el 'oleocantal' jugaría un papel causal en los beneficios para la salud vinculados con las dietas en las que el aceite de oliva es la principal fuente de grasas".

"Para mí, toda la noción sobre la farmacología de los alimentos es sospechosa", advirtió la editora de Gourmet, Ruth Reichl. "Si uno investiga lo suficiente, descubrirá algún beneficio en algo. Hay muchas modas malas en materia de alimentos y todavía nos encontramos en una etapa bastante primitiva en todo esto", agregó.

Aun así, Reichl reconoció que la gente cultiva aceitunas desde hace miles de años. "Lo que sí creo es que los pueblos de la antigüedad eran más sabios que nosotros en lo que tiene que ver con los beneficios médicos de las plantas...".

Breslin y sus colegas calcularon que una dosis diaria de 50 gramos de aceite de oliva extra virgen equivale a cerca del 10% de la dosis adulta recomendada de ibuprofeno para los dolores.



Bendecir

Bendecir significa desear, querer incondicionalmente, totalmente, sin reserva alguna el bien ilimitado –para los demás y para los acontecimientos de la vida-, haciéndolo aflorar de las fuentes más profundas y más íntimas de vuestro ser.

Esto significa venerar y considerar con total admiración lo que es siempre un don del Creador, sean cuales fueren las apariencias. –

Bendecir significa invocar la protección divina sobre alguien o sobre algo, pensar en él con profundo reconocimiento, evocarle con gratuidad.

Significa además llamar a la felicidad para que venga sobre él, dado que nosotros no somos nunca la fuente de la bendición, sino los testigos gozosos de la abundancia de la vida" (El arte de bendecir, Pierre Pradervand)

Cuando vayas por la calle, al cruzar cerca de un hospital, lleva tu corazón a esas personas enfermas y ponlas en la mirada de Dios, cuando pases por una cárcel, por un colegio donde estudian los niños, por cualquier lugar... piensa en quienes allí viven, y llévalos a tu corazón y de tu corazón a Dios.

Cuando alguien llega a ti y te duele, ponle en la mirada de Él, que sabrá hacer. A todos los de tu familia, uno por uno repasa su rostro, su nombre ante Él.

Cuando te cruzas por la calle con cualquier persona, eleva su vida hacia aquel que la creó y bendíce a Dios por su vida...

Verás cómo rebrota la alegría... A alguien que te caiga especialmente mal, bendícele, verás cómo un viento de gozo misterioso te renueva por dentro la sonrisa... Pruébalo y me dices.

 


Ríete de la enfermedad


¿Es real el poder curativo de la risa o son puros cuentos?

El interés de la medicina moderna en el poder terapéutico del buen humor se remonta en gran medida a 1979, cuando se publicó el libro Anatomía de una enfermedad, donde el autor confiesa que padecía una enfermedad artrítica que causa dolor y parálisis. Una fuerte dosis de películas de los hermanos Marx y mucha vitamina C fueron el factor decisivo para su curación.

Pero, ¿por qué el buen humor podría ser tan importante para recobrar la salud?

Según hallazgos recientes, los eventos estresantes procesados a través del sistema de creencias propio de cada individuo pueden generar sentimientos negativos de cólera, rabia, depresión, indefensión y desesperanza. Por lo tanto, una actitud relajada, distendida y optimista, como la derivada del buen humor, hace que el organismo esté más dispuesto a aprovechar su propia actividad inmunológica durante una enfermedad.

Estas actitudes y emociones activan mecanismos bioquímicos a nivel del hipotálamo, hipófisis y glándulas suprarrenales, que aumentan la respuesta inmunológica del organismo, favoreciendo la desaparición de enfermedades.


 
 
 
 
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