Casi todo el mundo se representa en su mente imágenes desagradables de situaciones que ocurrieron o están por ocurrir, nada peor para la salud que repetirse y esperar negatividad del pasado e imaginar un futuro incierto.

Las técnicas de visualización nos proponen aprender a usar la imaginación de forma positiva y creativa, entrenamos un uso efectivo para el desarrollo de nuestro potencial. Los ejercicios son muy variados ya que pueden ir desde el recorrido por un bosque en el que escuchamos los sonidos, sugerimos la percepción de los colores y olores que lo impregnan, a visualizaciones sencillas de colores, paisajes diversos, el propio cuerpo a través de un espejo, el mar, etc.

Este método, consiste en crear pensamientos e imágenes mentales para afrontar situaciones de malestar, resolver conflictos o conseguir objetivos.
Una persona tímida, puede mejorar su relación con los demás, imaginando de forma sistemática y repetida, que se comporta de manera agradable, natural y desenvuelta en distintas situaciones sociales. Así su mente termina por modificar esta conducta aprendida.

Los hábitos de pensamiento y formas de hablar y actuar se pueden reprogramar. Para resolver los problemas se hacen los cambios para reestructurar la situación no deseada, decidiendo qué curso deben seguir nuestras acciones, y creando dentro de uno las actitudes necesarias para aplicar la solución. Mediante la programación también se forman hábitos positivos, respuestas adecuadas y patrones de conducta, introduciendo nuevos programas presentados al cerebro en nivel Alfa.

El poder de programar depende de crear un mundo interior donde se reviva la propia vida y se tengan impresiones positivas, creen experiencias benéficas y reformen las actitudes que causan dificultades.
La programación es eficaz porque el cerebro no distingue una experiencia real de una creada en la imaginación.

La persona se representa escenas en las que participa activamente, no sólo imaginándolas, sino proyectándose al punto o lugar donde se efectúa la acción.

Al proyectarse, se deben sentir, tocar, percibir, oler e identificar y activar todos los sentidos que nos comprometen activamente en una situación ‘‘real’’, de modo que se ‘‘vivan’’ las situaciones deseadas.
La persona imagina los resultados o el éxito de su programación de los hábitos, proyectos y planes que desea incorporar a su vida

Con el entrenamiento en relajación pactamos una tregua entre nuestro organismo y el mundo externo, nuestra energía se dirige hacia la experiencia valiosa de la vida, la energía vital se atesora como un caudal inestimable que preservar, y dejamos de reaccionar excesivamente ante los estímulos que antes nos rebasaban. ¿Cómo?, con la práctica.

Una persona tímida, puede mejorar su relación con los demás, imaginando de forma sistemática y repetida, que se comporta de manera agradable, natural y desenvuelta en distintas situaciones sociales. Así su mente termina por modificar esta conducta aprendida.

Somos los responsables de nuestro Mundo. El pensamiento tiene poder, la palabra tiene poder y las imágenes creadas en nuestra pantalla mental tienen poder. Lo que creamos en nuestra pantalla mental nos puede transformar en personas exitosas o personas fracasadas. Depende de nosotros. Somos dueños de una herramienta poderosísima. La ciencia y la tecnología no han podido superar la mente humana. Nosotros tenemos el control sobre nuestra mente para crear imágenes placenteras de júbilo, amor y placer y transformar nuestra vida.

 

 
 
 
 
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